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Crímenes imperfectos, o eso dicen…

Jueves, 20 Marzo, 2008

Uno de los grandes interrogantes desde que el ser humano dejó de pensar es: ¿De dónde coño ha salido el programa que echan en La Sexta de una a dos y media entre semana?



Porque tiene delito el amigo. Crímenes Imperfectos se han aventurado a llamarla, cuando cualquiera con un nivel Opening de inglés lee que el título original es Forensic Files (ahora existe una versión renovada que se emite en EE.UU.), que se parece al que le han puesto en la distribuidora en que no contiene más vocales que i, o y e.

Ahora que habréis comprobado la parida de las vocales, continúo. Como decía, y para aquéllos que no acudísteis a la afamada academia de idiomas, Forensic Files viene a decir Archivo forense, pero como lo que manda es el Euro, cuanto más llame la atención, mejor.

Si aún os estáis preguntando por qué merece tamaña parrafada es porque no lo habéis visto nunca. Y es que si algo saben hacer bien los americanos, además de engordar e invadir países en nombre de la democracia y la libertad (la libertad de hacer lo que les salga de los cojones), es hacer buena televisión. Pero buena, buena, ¿eh? Nada de Lost ni Oprah (la Ana Rosa americana).

El programa va contando como, con la ayuda de la ciencia forense, los investigadores, todos de pueblos perdidos en el Oklahoma profundo, van esclareciendo el caso. Y, por supuesto, utilizan las recreaciones dramáticas para darle un poco de sal al asunto, así como entrevistas a los implicados (detectives, vecinos, familiares, el sheriff del condado que no falta en ninguna…) e imágenes reales del caso.

Lo de las dramatizaciones es digno de Oscar . Aunque con diferencia, lo mejor del programa son las entrevistas y como las van seleccionando y cortando los realizadores del programa. Ejemplo:

Brandon McFulanito (porque es de Oklahoma) encuentra a su mujer (Brenda McFulanito) y a sus dos preciosos, rubísimos y americanísimos hijos (Brandon Jr y Jeremiah McFulanito) asesinados en el salón de su casa. El hombre llama a la policía y los investigadores se disponen a esclarecer los detalles del suceso.

-Investigador: “Al principio de la investigación no teníamos ninguna evidencia que nos guiara para esclarecer las circunstancias del brutal asesinato y nos planteamos dejar el caso”. (todo esto en perfecto inglés de Oklahoma y con el doblador encima).

-Señora McCornick (vecina): “Brandon y Brenda eran unos vecinos ejemplares, tenían siempre una palabra amable en la boca e invitavan a todos los vecinos y amigos a sus barbacoas los domingos. Además eran miembros activos de la parroquia del pueblo, y todos allí sabíamos que eran una familia cristiana ejemplar. No entiendo como ha podido pasar algo así.”

-Reverendo Johnson: “Los McFulanito eran unos de mis parroquianos más fieles. Sus hijos ayudaban en el oficio y acudían a la iglesia dominical. Ellos eran un matrimonio en el que el amor lo inundaba todo, nunca nadie les vio dirijirse una mala palabra y con sólo mirarse sabían lo que pensaba el otro.”

Tras 20 minutos de “pruebas” forenses que van descartando a los posibles culpables (siempre hay algún tío, o excompañero de trabajo, o exnovio implicado) y 10 minutos de anuncios, empiezan a surgir sombras sobre el marido de la asesinada.

-Investigador: “Hasta que no encontramos el hacha manchada de sangre y la nota autoinculpándose del crimen del señor McFulanito en su coche, no pensamos que podría haber estado implicado en el crimen.”

-Señora McCornick: “Cuando me dijeron que Brandon podría estar implicado no me lo podía creer. Sabía que el matrimonio había pasado por problemas, el pasaba mucho tiempo en el trabajo y ella se pasaba por la piedra regularmente al mejor amigo y compañero de universidad de Brandon, a la mitad del gremio de fontaneros de la ciudad y al equipo local de baseball (léase beisbol).

-Reverendo Johnson: “Todos en el pueblo sabían que Brandon era un hombre violento que golpeaba con periodicidad a su esposa. En un par de ocasiones la habían atendido en el hospital de Oklahoma City de fracturas en el cráneo y las extremidades, así como de quemaduras en el rostro. Pero no creí que fuera capaz de hacer algo así.”

A ver. Que utilicen en recurso de no mostrar las entrevistas íntegras para que no se note por dónde van los tiros, pase. Pero hay que poner un filtro, vamos. Me imagino que los realizadores les dirán cosas del tipo: “Revenrendo Johnson, diga que eran asiduos en las homilías dominicales y cosas por el estilo para que no se note que los mató el marido a la primera.”

Pero claro, el reverendo Johnson es américano de pura cepa y acaba pasando que hay un mundo (y 10 minutos de anuncios) entre lo que el reverendo Johnson dice al principio y lo que sale después de las averiguaciones.

Aunque tampoco entiendo que pongan tanto énfasis en que en las entrevistas no se note quién acabó pagando el pato si el culpable se sabe a los diez minutos. Me explico. Empieza el programa:

Narrador:

“Brandon y Brenda McFulanito vivían con sus dos hijos en Chandler, Oklahoma. Él era un amable comercial de una importante empresa de exportación de patitos de goma y ella se ocupaba de la casa y la crianza de los niños. La vida no podía haber sido más amable con los McFulanito. Pero una noche, cuando Brandon volvía del trabajo se encontró con una horrible escena.” (Todo esto acompañado de imágenes de la llegada del marido a casa y el consiguiente horrorizamiento al ver a la familia asesinada, dramatismo puro).

Después de esto se empiezan a suceder las entrevistas con los protagonistas. Generalmente ocurre que conforme hablan de cada uno de los entrevistados, les sigue parte de esa entrevista. Tipo: “La señora McCornick, vecina del matrimonio, fue la primera en hablar con Brandon tras hallar los cuerpos”. Y entonces entrevistan a la señora McCornick. Y lo mismo ocurre con los demás: lo nombran, entrevista al canto. Ergo, el primero que nombren y que no entrevisten, es el asesino. Lo genial es que funciona un 90% de las veces. Pero se han dado casos en los que entrevistan al asesino ya encarcelado.

Por resumir, que solo por ver la cara de paletos de Oklahoma que tienen los que salen, vale la pena verlo. Parecen todos sacados de Me llamo Earl, tal que así:

6 comentarios

  1. [...] Crímenes imperfectos, o eso dicen…meriteniauncorderito.wordpress.com/2008/03/20/crimenes-imper… por masartin hace pocos segundos [...]


  2. eeeeehhhhhhh! esta superchulo!jaja, es que es total ese programa…jaja.En fin…yo también puse mi granito de arena escribiendo dos o tres palabras!!jaja, dictadas por javi!jaja

    un beso


  3. Yo creo que este programa lo aguantan por Jordi y por mi hermana, que la tía llegó un momento en que resolvía los casos ella sola… jajaja


  4. Pues yo estoy enganxadisima aunq despues de verme unos cuantos programas creo q los nombres de los asesinos se repiten jajajjaj

    bestes wapaa


  5. Ja, ja, ja. Dices el evangelio, verdades como puños. Me he partido leyendo la versión del capítulo estándar. Aunque tengo que reconocer que los días que puedo, no me lo pierdo y me lo pongo de fondo mientras paso los apuntes ;P.
    Al que no soporto es al “Dominic Dunne (o como sea q se escriba) para la televisión judicial”. Me cae como 3 patadas. No se si es él que es idiota o es que el guionista es su peor enemigo, pero suelta unas frases q me matan. Ese si que parece de la Oklahoma profunda pero en pijo…


  6. Hahhaa, que bueno! Pues yo estoy un poco enganchada a ese programa… la verdad es que el mejor de todo el equipo es el montador! Es un programa muuuuy creativo :-D


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